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domingo, 2 de marzo de 2014

Cervezas con historia

En la Edad Media la cerveza era la bebida del pueblo por excelencia, debido en gran parte a la escasez de agua potable. Otras alternativas como el te, el café, la limonada o el vino sólo estaban
al alcance de los ricos. Incluso los niños bebían cerveza en una preparación de menor graduación.
Aunque un precursor de la cerveza era elaborado desde miles de años antes de Cristo, no fue hasta la baja Edad Media cuando se originó la cerveza como la conocemos hoy día. Fue en Alemania donde se comenzó a fermentar la cebada con lúpulo, que le confiere su sabor amargo característico. Sin el lúpulo, la fermentación de cebada no deja de ser un vino de malta. A lo largo de los siglos se ha ido adaptando y redescubriendo la elaboración de cerveza, apreciada en todas las culturas.

Elaboración artesanal de cerveza en la Edad Media.

En 1.610 había en Utrecht 22 cervecerías, la mayoría de ellas en el Oudegracht, el auténtico alma de la cerveza en la ciudad. Con el paso del tiempo esta cifra fue descendiendo. Además algunas de las fábricas de cerveza se trasladaron a las afueras de la ciudad debido a las altas tasas de impuestos que tenían que afrontar.
El término brouwerij indica que la cervecería fabrica su propia cerveza y no sólo es un distribuidor o un local donde se consume.

En la casa del Oudegracht 55 hubo hasta 1.750 una cervecería. Primero se llamó Cranesteyn, por la familia Die Craen que fueron los que edificaron la casa. El primer encargado de la cervecería fue Herman de Poll, allá por el año 1.580. A partir de 1.640 pasó a llamarse De Werrelt (El mundo).

Brouwerij De Wereld, Oudegracht 57.

En la consola se han representado dos monjes bebiendo cerveza. Los conventos antiguamente tenían su propia producción de cerveza. Los monjes disponían de materia prima en abundancia y condiciones fiscales muy ventajosas. Famosos son los exclusivos procedimientos de fermentación de los conventos, utilizados en la actualidad como imagen comercial para cervezas de elaboración más selecta. Esto originaba un conflicto de intereses con los elaboradores laicos que tenían que pagar grandes cantidades de impuestos, lo cual les llevó a producir una cerveza más barata y más refrescante. La cerveza de los monasterios era más densa, más aromatizada y más cara.
En el siglo XIX los cerveceros checos y alemanes inventaron una cerveza más clara. Se empezó a utilizar los recipientes transparentes y la imagen cobró también importancia. Esto se consiguió alargando la maduración a bajas temperaturas, obteniéndose así la cerveza Lager, que es la mayor parte de la producción de cerveza industrial actualmente.

En el Oudegracht 270 se encuentra la casa De Witte Leeuw (El león blanco) , que allá por el año 1.583 funcionaba como una fábrica de cerveza propiedad de Hendrick de Roy. El callejón que daba a la fábrica tomó el nombre de éste: callejón de Hendrik de Roy. Su hija Geertruyt se casó en 1.600 con el pintor Abraham Bloemaert. Los herederos de Roy vendieron la finca en 1.616. Geertruyt y Abraham se compraron con su parte una bonita casa en Mariaplaats (calle de la iglesia de Santa María).

La consola de El león blanco se colocó en 1.964.

Desde 1.584 se localizaba la fábrica de cerveza De Boog (El Arco) en el Oudegracht 367. A lo largo de los años fue aumentando su producción, por lo que absorbió las casas colindantes para expandirse. La fachada actual del edificio es del siglo XVIII. En 1.761 dejó Willem de Kock la fábrica en su testamento a la asociación parroquial. Eso permitió la construcción en la parte trasera de la fábrica entre 1.842 y 1.867 del barrio de trabajadores De Zeven Steegjes (Los siete callejones). Trabajadores de la antigua fábrica también fueron a vivir a este barrio. Algunos nombres de estos siete callejones hacen referencia a la fábrica de cerveza: Boog (arco), Mout (malta), Hop (lúpulo), Brouwer (fabricante de cerveza). En 1.897 se derribó la fábrica de cerveza. El barrio de los siete callejones fue vendido al ayuntamiento de Utrecht en 1.952.

Edificio de la antigua fábrica de cerveza De Boog.



De Zeven Steegjes (Los sietes callejones).


Durante los siglos XVII y XVIII había en el Oudegracht 23 una taberna llamada De Swaen (El cisne). Para representarlo, Bürgi realizó en 1.964 una consola en la que aparecen Leda y el cisne de la mitología griega. El dios Zeus sedujo a Leda en forma de cisne. De su amor nació Helena, la mujer más bella del mundo y que ocasionó la guerra de Troya al ser secuestrada por el príncipe Paris.

Leda y el cisne


En 1.897 se fundó la cervecería con fabricación propia en el castillo de Oudaen, por lo que en el Oudegracht volvía a existir una fábrica de cerveza artesana tras un largo periodo sin fábrica alguna. Actualmente el Stadskasteel Oudaen cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, es uno de los locales más concurridos de la ciudad.

El castillo de Oudaen se localiza en el Oudegracht 99.

En la calle Lange Nieuwstraat hay una posada desde 1.687 que se llamaba De drie dorstige harten (Los tres ciervos sedientos). Ésta tenía su abastecimiento de cerveza en una fábrica a la espalda, en el Oudegracht.  Para acceder allí había que pasar por una callejuela estrecha donde en aquella época se encontraba una iglesia de la orden de los dominicanos, por eso la gente comenzó a llamar al callejón Dorstige Hartsteeg (El callejón del ciervo sediento). En la actualidad "ciervo" se escribe Hert y no Hart como en la época medieval, que significa "corazón". El callejón se quedó hasta nuestros días con ese nombre y la iglesia fue derribada en el siglo XIX pasando a ser una carpintería y después otras diversas empresas como una fábrica de tabaco. El patio de la antigua iglesia se ha quedado convertido en la plaza Dorstige Harthof. 

Actual taberna de Los tres ciervos sedientos.

Consola en el Oudegracht, homenaje a la taberna De drie dorstige harten.

En el corazón de Utrecht, junto al ayuntamiento, se encuentra el local con más tradición y más polifacético de la ciudad: Winkel van Sinkel (la tienda de Sinkel). En 1.839 se inauguró esta galería de tiendas, la primera en Holanda, en un ambicioso proyecto comercial que tenía por lema "el lugar donde se puede comprar de todo". Se construyó un gran edificio de estilo neo-clásico, que incluía en su fachada las conocidas cariátides provenientes de Inglaterra. En la actualidad ha evolucionado a un espacio multicultural que combina la restauración y la gastronomía con el desarrollo de talleres y cursos de cocina o bailes de salón.

Vista nocturna de Winkel van Sinkel.

El edificio había sido anteriormente un hospicio (Sint Barbaragasthuis). Antiguamente muchas instituciones veneraban a santa Bárbara para pedirle salud. Por eso se colocó enfrente en 1.964 una consola que representa a santa Bárbara. Según la leyenda santa Bárbara vivió en el siglo III en la actual Turquía. Su padre era un rey sátrapa que la encerró en una torre para evitar que se convirtiera al cristianismo, pero ella construyó tres ventanas en honor a la Santísima Trinidad. Cuando su padre lo descubrió montó en cólera y quiso llevarla a los tribunales por desobediencia, pero santa Bárbara huyó. Finalmente fue atrapada, torturada y decapitada por su propio padre. A éste, como castigo divino, lo fulminó un rayo. Santa Bárbara se convirtió entonces en la patrona protectora de la muerte inesperada, como la provocada por un rayo. También fue la patrona de las tormentas y de las profesiones que manejan explosivos, por lo que en la consola se representa además un cañonero con su artillería.

Santa Bárbara, consola de farola en el Stadhuisbrug.


El café-bar Olivier es un local especial que combina el ambiente de una cervecería belga con el legado de una iglesia del siglo XVII. Este singular espacio ha sido elegido como el mejor bar de Holanda durante 2.014.

Interior del café-bar Olivier.

La iglesia de Santa María Menor (para diferenciarla de la cercana desaparecida iglesia de Santa María que formaba la cruz de iglesias) se originó en el siglo XVII como iglesia de culto clandestina, ya que los católicos en esa época no podían manifestar sus creencias abiertamente. Se utilizó para ello la casa del siglo XI Clarenburg, manteniendo por fuera el aspecto de una casa normal.
En 1.723 pasó a pertenecer a la Iglesia Católica Antigua tras el cisma de la Iglesia Católica Romana, que culminó con la formación en 1.889 de una agrupación de iglesias cristianas en la Unión de Utrecht. Esta nueva iglesia está en plena concordancia con las iglesias anglicanas. El aspecto fundamental de este cisma es la no aceptación de la infalibilidad papal. Otras dos iglesias en Utrecht se convirtieron, Jacobusparochie (que en la actualidad se ha restaurado como vivienda) y Gertrudiskapel, precursora de la adyacente actual catedral de la Iglesia Católica Antigua de Santa Gertrudis, construida en 1.912. Se erigió en estilo neo-románico, como tributo a la desaparecida cercana iglesia de Santa María la Mayor. Todo el inventario de la iglesia de Santa María Menor fue trasladado a la nueva catedral. Hay más de 1.700 reliquias, entre las que se dice que se encuentra un trozo de costilla de San Willibrord, el evangelizador y primer obispo de Utrecht.
El órgano de Santa María Menor no se trasladó, data de 1.890 y puede contemplarse en el bar Olivier.

Fachada del Olivier.

En De Meern, un barrio periférico de Utrecht, se encuentran actualmente dos cervecerías con producción propia, es decir que son brouwerijen.
Una es De Leckere, que elabora nueve tipos de especialidades de cerveza y una pils. Fue la primera cervecería biológica en elaborar nuevas especialidades. Todas tienen nombres que rememoran la tradición cervecera de Utrecht como Paulus (por la abadía de San Pablo), Witte Vrouwen (por el convento Wittevrouwen, donde las hermanas vestían un impecable atuendo de color blanco puro) o Pontificale (en honor al único papa de origen holandés Adriano).
La otra cervecería está junto al recientemente inaugurado parque de la reina Máxima y se llama en su honor Maximus. Con vapor elaboran las cervezas de forma artesanal en calderas de cobre. Estas especialidades se pueden degustar allí mismo o cada vez en más locales de la ciudad. También aquí utilizan nombres robustos como Pandora, Brutus o Stout 6 (Pícaro 6).




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domingo, 23 de febrero de 2014

Historias y secretos bajo los postes de las farolas

Bajo los postes de las farolas que alumbran los canales del centro histórico de Utrecht o Binnenstad se encuentran gran cantidad de historias y secretos de la ciudad. Se trata de las lantaarn-consoles o consolas de las farolas, que consisten en una escultura esculpida a mano sobre piedra que decora la parte inferior de los postes que da al canal.

La Luna se colocó en 1.963 en el Nieuwegracht.


El origen de estas obras de arte se remonta a 1.949, cuando el ayuntamiento de Utrecht se dedicó a restaurar todos los canales del centro histórico, realizando una compleja remodelación y adaptando los muelles para que se convirtieran en lugares públicos con fácil acceso desde la calle. Para esto se decidió colocar las farolas al borde de la calle, incluso asomando levemente al canal, consiguiendo así iluminar tanto el canal como el nuevo acerado de los muelles. Willem Stooker, el concejal de obras públicas que tomó el mando de la restauración, tuvo la idea de adornar el bloque que sobresalía en la base de la farola.
La primera escultura fue realizada en 1.953 por un miembro de su equipo, Cornelis Groeneveld, quien llegó a esculpir un total de 35 consolas y trabajó más adelante restaurando la catedral Dom y Nicolaïkerk (iglesia de San Nicolás). Posteriormente otros artistas colaboraron para esculpir las consolas y cada uno aportó su estilo personal. Destaca el escultor de procedencia suiza Jeannot Bürgi que cuenta con el mayor número de consolas, 192 en total. Su estilo inicial era figurativo, más tarde comenzó a desarrollar caricaturas y diseño abstracto.

Willem Stooker recibió su respectivo homenaje de Bürgi en 1.974.

El material que se emplea en las consolas es piedra azul calcárea procedente de Bélgica.
Los temas tratados en las consolas son relatos típicos de Utrecht, leyendas y mitos. También se resaltan figuras mitológicas, santos piadosos, caballeros valientes, personajes virtuosos o malvados. Por último un grupo importante lo constituyen los distintos gremios que desde la época medieval desempeñan su labor a lo largo de los canales.

Las jóvenes lecheras de 1.969, en Oudegracht 30.


La primera consola que se colocó fue en 1.953 en el número 165 del Oudegracht. Fue esculpida por Groeneveld y sentó las bases de una nueva forma de arte en Utrecht. El motivo elegido fue el escudo de la ciudad de Utrecht que guarda íntima relación con la leyenda del santo patrón de la ciudad, San Martín. Éste había sido un soldado del ejército romano. En el año 337 cuando entraba en la ciudad francesa de Amiens vio un mendigo tiritando de frío y cogió su manto rojo, partiéndolo por la mitad con su espada. Le entregó la mitad al mendigo para que se abrigara y él continuó su viaje con medio manto, dejando ver su ropa interior blanca. De ahí que el escudo de Utrecht sea mitad rojo y mitad blanco. Desde entonces sintió la llamada de Dios y años más tarde dejó el ejército para dedicarse a evangelizar y luchar contra las costumbres paganas. En el año 370 fue nombrado obispo de Tours. Realizó muchos actos de caridad y fue muy querido por todo el mundo, motivo por el cual fue nombrado santo.

El escudo de Utrecht fue la primera consola que se colocó.


Escudo moderno de la ciudad de Utrecht.


En la ciudad hay diversas alusiones a la leyenda del niño del pan blanco. Por supuesto también en las consolas de las farolas. En el siglo XVII dos casas en el Oudegracht se llamaban ´t Wittebrootskint (El niño del pan blanco), una en el número 166 y otra en el número 276, donde se colocó en 1.990 una lápida conmemorativa. La consola que representa esta leyenda fue realizada por Groeneveld en 1.960 y está ubicada en Lichtegaard número 8.

Gevelsteen o lápida de la fachada de la antigua casa del niño del pan blanco.

Hay distintas versiones de esta legendaria historia que gira en torno a la construcción de la iglesia de Santa María (Mariakerk) en 1.085. El emperador Enrique IV quiso convertir esta iglesia en un símbolo de poder y grandeza, para ello contó con el apoyo del obispo Conrado. En aquella época era motivo de conflicto la elección de los obispos. El papa tenía intereses puramente eclesiásticos, mientras que el emperador quería obispos que se involucraran en sus asuntos políticos. Cuando Conrado inició la construcción del templo se encontró con serias dificultades para asegurar la estabilidad de los cimientos. Había corrientes de agua en las proximidades que convertían el terreno en un lugar húmedo y arcilloso. Conrado ofreció una gran suma de dinero a aquel que solucionara el problema para empezar la obra. Un constructor frisón se comprometió a resolverlo. Éste le contó a su mujer que el secreto para asegurar los cimientos era cubrir antes las fosas con pieles de buey, con tan mala suerte que cuando mandaron a su hijo a comprar una gran hogaza de pan para celebrarlo, el panadero le sonsacó al niño la información. Le regaló el pan y acto seguido se dirigió al obispo para reclamar su recompensa a cambio de su descubrimiento. Cuando el hijo regresó a su casa y contó lo sucedido, tal fue el enfado del constructor que lo mató golpeándole en la cabeza con el pan.

      
Consola que representa la leyenda, Groeneveld 1.960.

El niño del pan blanco fue sepultado en la iglesia de Santa María. Hasta que se derribó completamente la iglesia en el año 1.813 se podía visitar la tumba del niño.
La gente decía que al acercar el oído a las columnas de la iglesia se podía oír el susurro del agua bajo los cimientos, o también el llanto del alma en pena del niño asesinado.
En un pilar del interior de la iglesia había un lienzo donde se hacía referencia a la utilización de cuero de buey en la construcción de los cimientos. En un óleo del interior de Mariakerk del pintor holandés P. Saenredam de 1.641 aparecen abajo a la izquierda tres personas consultando dicho lienzo.

Het middenschip en koor van de Mariakerk in Utrecht,  Saenredam 1.641
(Rijksmuseum Amsterdam).

En el año 1.099 fue asesinado el obispo Conrado en el palacio arzobispal tras oficiar misa. Algunas crónicas culpan a un comerciante de origen frisón, otras a alguien cercano por discrepancias en los nombramientos de los obispos, aunque la mayoría de la gente pensaba que el culpable había sido el constructor de la iglesia de Santa María como venganza por no haber cobrado la recompensa. En el año 1.110 el emperador Enrique V mandó decapitar a un hombre inculpado del asesinato de Conrado, que había sido su principal educador. 
El obispo fue enterrado bajo el coro de la iglesia de Santa María.
Una consola de Bürgi en Lichtegaard 9 representa este hecho histórico.

El asesinato de Conrado, 1.965.


Otra leyenda de gran difusión en la ciudad durante la Edad Media fue la creencia de que en uno de los sótanos del Oudegracht habitaba un basilisco. 
El basilisco es una figura de la mitología griega que significa "pequeño rey".  A lo largo de la historia ha sufrido gran cantidad de interpretaciones y variaciones en su aspecto, pero siempre ha mantenido su apariencia de reptil con una gran cresta. Isidoro de Sevilla fue quien definió que se trataba del rey de las serpientes y que poseía un veneno tan letal que con sólo mirar a sus víctimas las mataba. Beda el venerable asentó la idea de que el origen de este ser provenía de un huevo de gallo incubado por una serpiente, de ahí la presencia de ambos rasgos en la bestia. El tamaño del basilisco también ha variado considerablemente en las distintas épocas y culturas, siendo habitual representarlo un poco más grande que un gallo. En el siglo XII describió Teófilo Presbítero cómo utilizar un basilisco para transformar cobre en oro español. En la tradición oral podemos destacar que hasta el mismísimo Alejandro Magno mató un basilisco.
En el siglo XX se ha vuelto a utilizar a menudo la figura del basilisco en la literatura fantástica, como en la reciente saga de Harry Potter de J.K.Rowling.
Cuenta la leyenda que en Utrecht en el siglo VI un basilisco acabó con la vida de varias personas, y que las cenizas de un basilisco fueron emparedadas en uno de los muros de la catedral para proteger a la ciudad de estas criaturas. En el siglo XIV habitaba un basilisco uno de los sótanos del Oudegracht, de tal forma que todo aquel que bajaba al sótano no regresaba nunca más. Un día se decidió un joven audaz a combatir al basilisco. Se vendó los ojos para no mirar a la bestia y se colocó un gran espejo en el pecho, de forma que cuando la criatura se mirara a sí misma cayera muerta. 

De basilisk, Oudegracht 211.

El basilisco representado en la consola del Oudegracht tiene apariencia de gallo con escamas de reptil, alas de dragón, garras de águila y cola de ardilla. Bajo su pata delantera se aprecia el cráneo de una de sus víctimas. Esta consola es uno de los diseños más tradicionales de Groeneveld, se encuentra junto al famoso bar flamenco-fusión eLe.



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